¿Por qué nos pasa lo que nos pasa? ¿Nunca quisiste saber por qué te pasó tal o cual cosa?

Dejame decirte, que vos mismo podes ser el patrón de tus resultados, vos mismo podes ser  quien maneje la raíz de tus resultados…

¿Cómo? Entendiendo, primeramente, que tus resultados son la respuesta de tu accionar. Tus acciones definen el rebote inmediato que te tocará palpitar.

“Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí mismo a D ios.”

-Romanos 14:12

Muchas veces nuestras acciones son hasta inconscientes, ante alguna situación reaccionamos de manera automática, sin pensarlo… Y ahí es donde debemos empezar a trabajar. Trabajar en nosotros, en nuestra personalidad, en nuestro ser. Comenzando por conocernos, saber realmente cómo somos, y en base a ello, poder de a poco empezar a equilibrar nuestra inconsciencia con nuestra consciencia, que se complementen en una misma capacidad, accionando en conjunto, evitando así, reacciones involuntarias que nos pueden llevar a ser merecedores de malos rebotes, de malas respuestas a nuestras acciones.

“El inconsciente y el consciente deben ser uno.”

                                                                                                   -Capitán Capellán Ruiz.

Pero no solo se necesita conocerse para poder empezar a equilibrar el inconsciente con nuestro consciente. Necesitamos de ese plus, de ese factor que nos dará la Sabiduría necesaria para poder llevarlo a cabo.

Ese plus, es la base espiritual, que nos da equilibrio, que nos da las herramientas para poder lograr nuestros objetivos, es el complemento esencial para el éxito.

Una buena y firme base espiritual, serán los cimientos correctos donde poder empezar a construir nuestra Evolución, donde poder comenzar a mejorar nuestras cualidades que nos llevan al fracaso, la base para poder equilibrar nuestra inconsciencia con nuestra consciencia.

Una base espiritual solidificada es el factor principal para poder modificar la raíz de nuestros malos resultados añosos y que muchos fueron pasando de generación en generación.

 

Alan Rode.

Capellanes de la Buena Voluntad.